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DestinosLalibela: cómo es la visita a las iglesias excavadas en la roca
Once iglesias talladas de arriba abajo en la roca volcánica, hace unos ochocientos años, y que siguen en uso. Lalibela es el lugar por el que casi todo el mundo va a Etiopía. Así es la visita.


Te asomas a un borde de roca y abajo, en un foso, hay una iglesia entera con forma de cruz. No está construida: está tallada. Alguien quitó toda la piedra de alrededor y dejó la iglesia dentro, con sus ventanas, su tejado y sus puertas. Es Bete Giorgis, y es la imagen que casi todo el mundo tiene de Etiopía antes de ir.
Lalibela es un pueblo de las tierras altas del norte, por encima de los 2.500 metros, con once iglesias excavadas en la roca volcánica hace unos ochocientos años. Son Patrimonio de la Humanidad desde 1978 y siguen siendo lugares de culto: hay misas, sacerdotes, peregrinos vestidos de blanco. Así es la visita.
Antes de ir: lo que dice Exteriores
Lalibela está en la región de Amhara. En septiembre de 2026, las recomendaciones de viaje del Ministerio de Asuntos Exteriores desaconsejan absolutamente todo desplazamiento a esa región, y citan expresamente Lalibela y Gondar. Es la referencia oficial y cambia con el tiempo: consúltala en exteriores.gob.es antes de decidir. Nosotros la miramos contigo antes de reservar y te avisamos si cambia. Lo contamos en la guía para viajar a Etiopía.
Por qué se hicieron
La tradición atribuye las iglesias al rey Lalibela, de la dinastía Zagüe, entre finales del siglo XII y el XIII. Cuenta que quiso levantar una nueva Jerusalén en Etiopía, en una época en que peregrinar a la de verdad se había vuelto difícil. Por eso los lugares llevan nombres de Tierra Santa: el cauce que separa los dos grupos de iglesias se llama Jordán, y hay un Gólgota y un Sinaí.
La leyenda dice que los ángeles ayudaron por la noche. La historia real, con sus fases y sus siglos, la investigan todavía los arqueólogos. Lo que ves no depende de ninguna de las dos.
Cómo es la visita
Las iglesias se reparten en dos grupos, unidos por pasadizos, trincheras y túneles excavados, y una más, aparte. Lo normal es dedicar un día a cada grupo, con calma, porque se entra en todas, se sube y se baja por escaleras de piedra y hay tramos a oscuras.
El grupo del norte es el de las iglesias más grandes. Bete Medhane Alem, con su bosque de columnas, es la mayor. Al lado, Bete Maryam, con pinturas en el techo y las paredes. Algunas iglesias están cubiertas por grandes tejados modernos que las protegen de la lluvia; se ven en las fotos y forman parte de la visita de hoy.
El grupo del este, al otro lado del Jordán, tiene iglesias más irregulares, algunas quizá anteriores a las demás, unidas por un túnel largo y oscuro que se recorre a tientas o con linterna.
Bete Giorgis, la de la cruz, está sola, un poco apartada. Se ve primero desde arriba, desde el borde, y luego se baja por una trinchera hasta la puerta. Si hay una foto que vas a querer, es esta.
Dentro, las iglesias están en penumbra, con alfombras en el suelo, cortinas, pinturas y un sacerdote que enseña la cruz de la iglesia a quien se acerca. Son templos, no museos: habrá gente rezando.
Cuántos días
Dos días completos son lo justo para ver las once iglesias sin prisa. Así lo hace Norte de Etiopía: el primer grupo la tarde de llegada, el segundo y Bete Giorgis al día siguiente, y el monasterio de Nakuta Laab antes de volar.
Con un tercer día se sube al monasterio de Asheton Maryam, en lo alto de una montaña sobre el pueblo, a unos 3.150 metros. Se llega en vehículo hasta donde acaba la pista, y los últimos 30 minutos se hacen a pie o en mula. Guarda pergaminos e iconos, y las vistas sobre las montañas son de las que se recuerdan. Lo lleva nuestra salida del Timkat, Etiopía mística.
Nakuta Laab, a unos 6 kilómetros del pueblo, es un monasterio construido dentro de una cueva, con agua que gotea del techo y que los fieles recogen. Es una visita corta y tranquila.
Lalibela en el Timkat
Cada mes de enero, Lalibela celebra el Timkat, la Epifanía etíope: procesiones con las réplicas de las Tablas de la Ley, una noche de cantos al aire libre y la bendición del agua al amanecer. En 2027 cae el 19 de enero, con la víspera el 18. El pueblo se llena de peregrinos. Es otra manera de ver las iglesias, con más gente y más vida. Te lo contamos en Timkat y Meskel.
Un día en Lalibela
Si puedes, madruga. Al amanecer las iglesias están más tranquilas, con los fieles que llegan a rezar envueltos en sus mantos blancos y la luz entrando de lado en las trincheras. A media mañana llegan más visitantes, y al mediodía, con el sol alto, la piedra se calienta y las fotos pierden relieve.
Después de comer se puede volver a las iglesias con la luz de la tarde, o subir a un mirador sobre el pueblo para ver las montañas. Por la noche, Lalibela es tranquila: cena en el hotel y a dormir pronto, porque al día siguiente se vuelve a madrugar.
Una cosa que sorprende: no hay un recorrido marcado ni carteles. Se va de una iglesia a otra por pasadizos, escaleras y trincheras, y es fácil perder la orientación. El guía hace falta, y no solo para explicar.
Consejos prácticos
- Descálzate en todas las iglesias. Lleva calcetines, mejor gruesos, y un calzado fácil de quitar. En la puerta hay quien te cuida los zapatos a cambio de una propina pequeña.
- Lleva linterna o la del móvil para los túneles y los interiores.
- Viste con respeto: hombros y rodillas cubiertos. Las mujeres no entran en algunas zonas de ciertas iglesias; el guía te avisa.
- Pregunta antes de fotografiar a los sacerdotes y a los fieles. El flash, mejor apagado.
- La altura se nota en las escaleras. Ve despacio y bebe agua.
- Por la tarde refresca, y por la noche hace frío. Lleva algo de abrigo.
- Los hoteles son sencillos, de categoría turista. Agua caliente y luz pueden fallar a ratos.
Cómo se llega
Lalibela tiene aeropuerto, a unos 20 kilómetros del pueblo, con vuelos desde Adís Abeba y desde Gondar. En nuestros circuitos se llega en avión desde Gondar y se sale hacia Adís Abeba. Por carretera, desde Gondar o Bahir Dar, son muchas horas de curvas.
Lalibela en el viaje
Casi todos los viajes al norte de Etiopía terminan en Lalibela, después del lago Tana y de Gondar: se cuentan en Gondar y el lago Tana. Si quieres ver también el sur, cuántos días hacen falta está en cuántos días para ver Etiopía.
Todos nuestros viajes con Lalibela, con sus fechas, están en la página de Etiopía.
Preguntas rápidas
¿Cuántas iglesias hay en Lalibela?
Once iglesias monolíticas, excavadas en la roca, en dos grupos separados por un cauce que llaman Jordán, y Bete Giorgis aparte. Son Patrimonio de la Humanidad desde 1978.
¿Cuántos días hacen falta en Lalibela?
Dos días completos: uno para cada grupo de iglesias, con Bete Giorgis, y un rato para el monasterio de Nakuta Laab. Con un tercer día se sube al monasterio de Asheton Maryam.
¿Qué dice Exteriores sobre Lalibela?
En septiembre de 2026 desaconseja absolutamente viajar a la región de Amhara, y cita expresamente Lalibela y Gondar. Consúltalo en exteriores.gob.es antes de decidir.
¿Hay que descalzarse en las iglesias de Lalibela?
Sí, en todas. Lleva calcetines y calzado fácil de quitar y poner, y una linterna para los pasadizos.
Nuestros viajes a Etiopía
- Norte de Etiopía8 díasdesde 3.225 €
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- Etiopía al completo15 díasdesde 4.755 €
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- Timkat en Lalibela, con el lago Tana y Gondar10 díasdesde 3.980 €
Nuestros circuitos del norte pasan dos o tres noches en Lalibela, con guía o chófer-guía en castellano, y hay una salida para vivir allí el Timkat de enero. En la propuesta te decimos por escrito qué incluye el tuyo.
Ver los viajes a EtiopíaPublicado en septiembre de 2026. Si cambian precios o condiciones, lo actualizamos aquí.