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DestinosQué ver en Bucarest en uno o dos días
Casi todos los viajes a Rumanía empiezan y terminan en Bucarest, y muchos solo le dan medio día. Te contamos qué ver en uno o dos días, cómo se visita el Palacio del Parlamento y qué conviene saber de la ciudad.


Desde la explanada, el Palacio del Parlamento ocupa todo lo que alcanza la vista: filas y filas de ventanas, columnas y escalinatas. A veinte minutos andando, en el casco viejo, la iglesia de Stavropoleos es tan pequeña que cabe en un patio, con su fachada de piedra tallada y un claustro silencioso. Bucarest es eso: contrastes de tamaño, de siglo y de estilo en pocas calles.
Casi todos los viajes a Rumanía empiezan y terminan aquí. Te contamos qué ver en uno o dos días y cómo organizar la visita.
Lo corto: qué ver en Bucarest
En un día ves lo principal de Bucarest: el Palacio del Parlamento, el casco viejo de Lipscani con la iglesia de Stavropoleos y la Posada de Manuc, la calle Victoriei con el Ateneo Rumano y la plaza de la Revolución. Con un segundo día sumas el Museo del Pueblo, el Arco de Triunfo y los parques del norte.
- Imprescindible: el Palacio del Parlamento y el casco viejo.
- Si hay tiempo: el Museo del Pueblo, al aire libre.
- Para pasear: la calle Victoriei y sus edificios de principios del siglo XX.
El Palacio del Parlamento
El Palacio del Parlamento se empezó a construir en 1984 por orden de Ceaușescu, y para hacerle sitio se derribó buena parte del barrio histórico de alrededor. Es uno de los edificios administrativos más grandes del mundo y hoy acoge el Parlamento rumano y un museo. Solo se visita con guía, reservando antes.
Lo que conviene saber para la visita:
- Documento de identidad con foto: lo piden en el control de seguridad de la entrada. Llévalo siempre.
- Reserva con tiempo: las visitas tienen hora y plazas, y si llegas tarde pueden no dejarte pasar.
- La visita dura alrededor de una hora y recorre salones, escaleras y, a veces, el balcón sobre el bulevar.
- En circuito, solo alguno la lleva en el programa. En la propuesta te decimos por escrito si va en el tuyo.
El casco viejo: Lipscani
El casco viejo de Bucarest, alrededor de la calle Lipscani, es el barrio de los comerciantes de los siglos XVII al XIX, que se salvó de los derribos. Hoy es zona de restaurantes y terrazas. Allí están la iglesia de Stavropoleos, de 1724, la Posada de Manuc y las ruinas de la Corte Vieja, donde gobernó Vlad Țepeș.
Algunas paradas del paseo:
- La iglesia de Stavropoleos, pequeña, con un patio con lápidas de piedra tallada.
- La Posada de Manuc (Hanul lui Manuc), una antigua posada de comerciantes con su patio de madera.
- La Corte Vieja, el antiguo palacio de los príncipes de Valaquia, del que quedan ruinas.
- La librería Cărturești Carusel, en un edificio del siglo XIX restaurado, con varias plantas blancas.
El casco viejo cobra como zona turística: a pocos minutos, se come por bastante menos. Te lo contamos en cuánto cuesta viajar a Rumanía.
La calle Victoriei y el Ateneo
La calle Victoriei es el eje de la Bucarest de finales del siglo XIX y principios del XX, la que hizo que la llamaran «el pequeño París». Por ella se pasa del casco viejo a la plaza de la Revolución, entre palacios, museos y el Ateneo Rumano, la sala de conciertos de 1888 con su cúpula.
El Ateneo es la sede de la Filarmónica de Bucarest. Si coincide con un concierto en tu viaje, es una buena forma de verlo por dentro. Al lado, el Museo Nacional de Arte ocupa el antiguo Palacio Real.
La plaza de la Revolución
En la plaza de la Revolución está el edificio del antiguo Comité Central del Partido Comunista, desde cuyo balcón Ceaușescu dio su último discurso en diciembre de 1989, antes de huir. Delante, un monumento recuerda a quienes murieron en la revolución. Es una parada corta pero importante para entender el país.
Si te interesa la historia reciente de Rumanía, la visita al Palacio del Parlamento y esta plaza se complementan: los dos cuentan la misma época desde lados distintos.
El Museo del Pueblo y el norte
El Museo del Pueblo es un museo al aire libre, abierto en 1936, con casas, iglesias de madera, molinos y granjas traídos de todas las regiones de Rumanía. Está en el parque del Rey Miguel I, al norte, junto a un lago. Se ve en dos o tres horas y es una buena forma de entender el campo rumano.
De camino está el Arco de Triunfo de Bucarest, en la avenida Kiseleff. Los parques del norte, con sus lagos, son donde salen a pasear los vecinos los fines de semana.
Qué comer en Bucarest
En Bucarest se come bien la cocina rumana de siempre: mici a la parrilla con mostaza, sarmale con mămăligă, ciorbă de burtă (sopa de callos con nata y ajo) y, de postre, papanași. En el casco viejo está la cervecería Caru’ cu Bere, abierta en 1879, con su sala neogótica de madera y vidrieras.
Más allá del centro hay barrios con restaurantes de cocina de todas partes y cafés de especialidad. Para una comida rápida, los puestos de covrigi, unas rosquillas de pan con sal o semillas, están por toda la ciudad y son lo que comen los vecinos por la calle.
Si tu viaje lleva cena en Bucarest, en la propuesta te decimos cuáles van incluidas. Y si quieres una recomendación para la noche libre, pregúntanos.
Cómo moverse por Bucarest
El centro se recorre a pie, pero Bucarest es grande: para ir del casco viejo al Museo del Pueblo, mejor el metro o un taxi por aplicación. El aeropuerto Henri Coandă está en Otopeni, a unos 17 kilómetros del centro, con tren, autobús y taxis. En los circuitos, el traslado suele ir incluido.
El tráfico en Bucarest es denso en hora punta, así que deja margen si tienes que ir al aeropuerto. Y si coges taxi en la calle, mejor por aplicación, con el precio a la vista.
Bucarest en nuestros viajes
Nuestros viajes a Rumanía llegan y salen por Bucarest. Los circuitos llevan visita panorámica de la ciudad; el circuito de los Balcanes visita además el Palacio del Parlamento; y el viaje en familia duerme tres noches aquí. Si quieres un día más en Bucarest antes o después, te lo preparamos.
Todos los viajes están en la página de Rumanía. Si es tu primer viaje a Rumanía, empieza por la guía de Rumanía, y si quieres saber cuántos días dedicarle a cada parte, por cuántos días para ver Rumanía. ¿Quieres algo a tu medida? Cuéntanoslo en Mi viaje.
Preguntas rápidas
¿Cuántos días hacen falta para ver Bucarest?
Con un día completo ves lo principal: el Palacio del Parlamento, el casco viejo y la calle Victoriei. Con dos, sumas el Museo del Pueblo y los parques del norte con calma.
¿Cómo se visita el Palacio del Parlamento?
Solo con visita guiada, que conviene reservar con tiempo. Hay que llevar un documento de identidad con foto, que se revisa en el control de seguridad de la entrada.
¿Cómo se llega del aeropuerto al centro de Bucarest?
El aeropuerto Henri Coandă está en Otopeni, a unos 17 km del centro. En los circuitos, el traslado suele ir incluido; por libre, hay tren, autobús y taxis por aplicación.
¿Por qué llaman a Bucarest el pequeño París?
Por los edificios y avenidas de finales del siglo XIX y principios del XX, de inspiración francesa, como el Ateneo Rumano, la calle Victoriei o el Arco de Triunfo.
Nuestros viajes a Rumanía
- Leyendas de Transilvania8 díasdesde 2.170 €
- Rumanía, Transilvania y monasterios de Bucovina8 díasdesde 1.825 €
- Joyas de los Balcanes8 díasdesde 1.565 €
- Tras los pasos del conde Drácula8 díasdesde 585 €
- Rumanía Esencial8 días
Nuestros viajes a Rumanía llegan y salen por Bucarest, con visita panorámica de la ciudad en los circuitos y, en alguno, el Palacio del Parlamento. En la propuesta te decimos por escrito qué visitas lleva el tuyo.
Ver los viajes a RumaníaPublicado en octubre de 2026. Si cambian precios o condiciones, lo actualizamos aquí.