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DestinosBanaue, Sagada y Vigan: arrozales y ciudad colonial en el norte de Filipinas
Montañas enteras convertidas en escaleras de arroz, ataúdes colgados en un acantilado y una calle empedrada que parece sacada del siglo XVIII. El norte de Luzón es la Filipinas que casi nadie espera. Te contamos cómo es la ruta.


Llegas a Batad después de bajar un buen rato por un sendero de piedra, y de pronto se abre el valle. Toda la ladera de enfrente es una escalera verde, terraza sobre terraza, curvada como un anfiteatro, con las casas de la aldea abajo, en el centro. Las paredes de esas terrazas las levantaron a mano los ifugao, generación tras generación, para cultivar arroz en una montaña donde no había sitio para nada.
El norte de Luzón es la cara de Filipinas que menos se conoce en España. Te contamos cómo es la ruta y a quién le encaja.
La ruta, en el mapa
El recorrido clásico es un círculo por carretera desde Manila:
- Manila a Banaue, por el valle central de Luzón y las montañas de Nueva Vizcaya. Unas ocho o nueve horas.
- Banaue y Batad, un día entero entre arrozales.
- Banaue a Sagada, pasando por Bontoc, con su museo.
- Sagada a Vigan, bajando hacia la costa de Ilocos.
- Vigan a Manila, otra vez unas ocho o nueve horas.
En total, unos cinco días. Hay muchas horas de carretera de montaña, con curvas, pero el paisaje por la ventanilla es parte del viaje.
Banaue y Batad: las terrazas
Las terrazas de arroz de la cordillera, en la provincia de Ifugao, llevan siglos cultivándose y varios de sus grupos son Patrimonio de la Humanidad. Se ven de dos maneras:
- Desde los miradores de Banaue, sin caminar, con la vista de las laderas escalonadas.
- Caminando hasta Batad, la aldea en el fondo de su anfiteatro de terrazas. Es la experiencia más completa, pero exige piernas.
En nuestros viajes el día de Banaue es de caminar:
- En Filipinas sorprendente se baja a Batad, unas dos horas de paseo entre terrazas hasta la aldea, y luego otra caminata de unas tres horas hacia el mirador de Banga-an, con una hora de bajada y otra de subida hasta la carretera.
- En Colores de Filipinas se sube en jeepney a un mirador sobre las terrazas y después se camina desde la aldea de Hapao para verlas de cerca.
Lo que conviene saber para caminar
- Calzado con buena suela. Los escalones de piedra y los bordes de las terrazas son estrechos, y con lluvia resbalan.
- Sin prisa. Se va por el borde de las terrazas, a veces en fila de uno.
- Agua y sombrero. Aunque la montaña es más fresca, al sol se nota.
- Respeto por lo que se pisa. Las terrazas son campos de cultivo de las familias, no un decorado.
Si no te ves con fuerzas para las caminatas largas, dínoslo: se puede plantear el viaje con los miradores y paseos más cortos.
Sagada: pinos, cuevas y ataúdes colgantes
Sagada es un pueblo de montaña rodeado de pinos, con un aire que no se parece al resto de Filipinas. Su imagen más conocida son los ataúdes colgantes: una tradición funeraria de los pueblos de la zona, que colocaban los ataúdes en las paredes de roca de los acantilados. También hay cuevas que se usaban como cementerio, cascadas como la de Bokong y tiendas de tejidos tradicionales.
Es un lugar de enterramiento que sigue siendo importante para la gente de Sagada: se visita en silencio y con respeto, sin tocar nada.
Por el camino, en Bontoc, se para en su museo, que ayuda a entender la cultura de los pueblos de la cordillera.
En diciembre y enero las noches en Sagada pueden ser frías. Lleva algo de abrigo.
Vigan: la ciudad colonial
Bajando a la costa de Ilocos aparece Vigan, una de las ciudades coloniales mejor conservadas de Asia y Patrimonio de la Humanidad. Su casco antiguo es un conjunto de casas de piedra abajo y madera arriba, las bahay na bato, con balcones y ventanas de conchas en lugar de cristal. La calle Crisólogo, empedrada, es la más fotografiada, y al caer la tarde, con las farolas, cambia por completo.
En Vigan también se ven talleres de cerámica y de tejidos, iglesias de la época española y las calesas de caballos que todavía recorren el centro. Aquí el español asoma por todas partes: en los nombres de las calles, en las fachadas y en muchas palabras de la gente.
Cómo es un día en la ruta
Los días de esta ruta empiezan temprano. Se desayuna pronto y se sale con luz, porque las carreteras de montaña se hacen mejor de día y las nubes suelen subir por la tarde. Las paradas del camino, en miradores, pueblos o en el museo de Bontoc, rompen las horas de coche.
Los alojamientos de la montaña son más sencillos que los de Manila o El Nido: hoteles pequeños, con vistas, pensados para dormir bien y salir pronto. No esperes piscina en Sagada. A cambio, te despiertas con las terrazas o los pinos al otro lado de la ventana.
Para la comida, el arroz manda, como en todo el país. En la montaña se come sencillo, con verduras, cerdo y el café de la zona.
De camino: el Pinatubo
En Colores de Filipinas, de camino a Banaue, se para en Bacolor, en la provincia de Pampanga, un pueblo que quedó medio enterrado por los ríos de lodo volcánico tras la erupción del Pinatubo en los años noventa. La iglesia, con la mitad de su altura bajo tierra, lo cuenta mejor que cualquier explicación.
Cuándo ir
La época seca, de diciembre a mayo, es la mejor para la ruta: los caminos de Batad están más secos y las carreteras de montaña, más tranquilas. En la época de lluvias hay más barro y, alguna vez, carreteras cortadas por desprendimientos. El verde de las terrazas cambia con el ciclo del arroz. Mes a mes, en la mejor época para viajar a Filipinas.
¿A quién le encaja?
- A quien quiere en Filipinas algo más que playa, y le gusta caminar.
- A quien no le importan las horas de carretera a cambio del paisaje.
- A quien quiere entender la historia del país, de los pueblos de la montaña a la época española.
Si solo tienes diez días, esta ruta no cabe bien: mejor Manila y Palawan. Con 13 a 15 días, se combina muy bien con unos días de playa en El Nido al final. Te lo contamos en cuántos días para ver Filipinas.
En resumen
Banaue, Sagada y Vigan son cinco días de montaña, arrozales y ciudad colonial que cambian la idea que se tiene de Filipinas. Mira los viajes que los recorren, con su precio al día, en la página de Filipinas, o cuéntanos en Mi viaje cómo lo quieres.
Preguntas rápidas
¿Dónde están las terrazas de arroz de Filipinas?
En la cordillera del norte de Luzón, en la provincia de Ifugao. Las más visitadas están alrededor de Banaue y en la aldea de Batad, y varios grupos de terrazas son Patrimonio de la Humanidad.
¿Cuánto se tarda de Manila a Banaue?
Unas ocho o nueve horas por carretera, con paradas. Por eso la ruta con Sagada y Vigan ocupa unos cinco días.
¿Es difícil la caminata a Batad?
Exige estar en forma: hay muchos escalones de piedra y tramos por el borde estrecho de las terrazas, que resbalan con lluvia. Calzado con buena suela y sin prisa.
¿Qué ver en Vigan?
La calle Crisólogo y el casco antiguo de casas de piedra y madera de la época española, Patrimonio de la Humanidad, con sus iglesias y talleres de cerámica y tejidos.
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Ver los viajes a FilipinasPublicado en septiembre de 2026. Si cambian precios o condiciones, lo actualizamos aquí.