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Qué ver en Tallin: el casco antiguo y lo que hay fuera

Tallin tiene dos ciudades en una: abajo, la de los comerciantes, con su plaza y sus gremios; arriba, en la colina de Toompea, la de los señores, con el castillo y las catedrales. Y alrededor, un palacio de los zares, hangares de hidroaviones y barrios de madera.

Qué ver en Tallin: el casco antiguo y lo que hay fuera
Elena, Nelson y PaolaViajes Xsirius. Octubre de 2026. Lectura de 8 minutos.

Desde el mirador de Kohtuotsa, en lo alto de Toompea, Tallin se ve entera: las agujas de las iglesias, los tejados rojos de la ciudad baja, la muralla con sus torres y, al fondo, el puerto y el mar. Desde ahí se entiende la ciudad, y desde ahí empieza casi todo paseo.

Te contamos qué ver en Tallin, ordenado como se recorre: la ciudad baja, la colina de Toompea, la muralla y lo que queda fuera del casco antiguo.

La ciudad baja: la plaza del Ayuntamiento

La plaza del Ayuntamiento (Raekoja plats) es el centro de la ciudad baja desde la Edad Media. La preside el ayuntamiento gótico, del siglo XIII, con su torre de 64 metros. Alrededor, casas de comerciantes de colores, terrazas en verano y el mercado de Navidad en invierno.

Lo que hay que ver en la ciudad baja:

  • El ayuntamiento. En verano se puede subir a la torre, rematada por una veleta con la figura de un soldado, el Vana Toomas, que se ha convertido en símbolo de la ciudad.
  • La farmacia del Ayuntamiento. En una esquina de la plaza, documentada ya en el siglo XV y todavía abierta, con una pequeña sala de museo.
  • El callejón Saiakang. Un pasaje estrecho que une la plaza con la iglesia del Espíritu Santo, cuyo reloj exterior de madera tallada es de los más fotografiados de la ciudad.
  • La calle Pikk. La calle de los gremios, con la casa de los Cabezas Negras y el Gran Gremio, y al final la Gran Puerta del Mar con la torre de la Gorda Margarita.
  • El pasaje de Santa Catalina. Un callejón de artesanos entre muros de un antiguo convento.
  • La iglesia de San Olaf. Su torre fue una de las más altas de Europa en la Edad Media; en verano se puede subir.

Toompea: la colina de los señores

Toompea es la colina donde vivían el poder civil y religioso. Se sube a pie por las calles Pikk jalg o Lühike jalg, dos cuestas empedradas que salen de la ciudad baja. Arriba están el castillo, hoy sede del Parlamento, la catedral ortodoxa de Alejandro Nevski y la catedral luterana de Santa María.

  • El castillo de Toompea. Su fachada rosa barroca es la del Parlamento estonio. Detrás se alza la torre del Alto Hermann, donde ondea la bandera del país.
  • La catedral de Alejandro Nevski. Ortodoxa, de cúpulas de cebolla, construida a finales del siglo XIX, cuando Estonia era parte del Imperio ruso.
  • La catedral de Santa María (Toomkirik). La iglesia más antigua de la ciudad, con los escudos de las familias nobles colgados en las paredes.
  • Los miradores. Kohtuotsa y Patkuli, dos balcones sobre la ciudad baja. Al atardecer, en verano, se llenan.

La muralla y sus torres

La muralla de Tallin es una de las partes más llamativas del casco antiguo: conserva buena parte de su recorrido y unas veinte torres, con sus tejados cónicos rojos. Se ve desde fuera, en la plaza de las torres, y se puede subir a algunos tramos, como el de las torres de las Doncellas.

Lo que no conviene perderse:

  • Kiek in de Kök. Una torre de artillería del siglo XV, con un museo dentro y la entrada a los pasadizos de los bastiones, excavados bajo Toompea.
  • La Gorda Margarita. La torre redonda junto a la Gran Puerta del Mar, que acoge parte del Museo Marítimo.
  • La puerta de Viru. Las dos torres que dan entrada al casco antiguo desde la ciudad nueva, con puestos de flores alrededor.
  • La plaza de las torres (Tornide väljak). Un parque al pie de la muralla, para verla desde fuera con sus torres en fila.

Kadriorg: el palacio y el parque

Kadriorg es un parque a unos dos kilómetros del casco antiguo, al que se llega andando en media hora o en tranvía. Allí está el palacio barroco que el zar Pedro el Grande mandó construir a partir de 1718, hoy museo de arte, y el Kumu, el gran museo de arte de Estonia.

  • El palacio de Kadriorg. Un palacio de verano con jardines a la francesa. Dentro, pintura europea y rusa.
  • El Kumu. Un edificio moderno incrustado en la ladera, con el arte estonio del siglo XVIII hasta hoy.
  • El parque. Lagos, cisnes, la casa museo de Pedro el Grande y un paseo hasta el mar.

Si vas por libre, una mañana da para el palacio, el parque y uno de los dos museos.

Más allá del casco antiguo

Fuera del casco antiguo, Tallin tiene otra cara: un museo marítimo en los hangares de hidroaviones del puerto, barrios de casas de madera, fábricas convertidas en restaurantes y tiendas, y un museo al aire libre junto al mar. Es la Tallin donde se vive, y donde se come mejor y por menos.

  • El Museo Marítimo de los hangares de hidroaviones (Lennusadam). En unos hangares con cúpulas de hormigón de 1916-1917. Dentro, un submarino, barcos y simuladores.
  • Kalamaja. El antiguo barrio de pescadores, con casas de madera de colores, junto al casco antiguo.
  • Telliskivi. Una antigua zona industrial convertida en barrio de restaurantes, tiendas y galerías, con el mercadillo del fin de semana.
  • El museo al aire libre de Rocca al Mare. Granjas, molinos, una iglesia de madera, una escuela y una taberna de los siglos XVIII y XIX, junto al mar, en el oeste de la ciudad. Algunos circuitos lo visitan.
  • El recinto del festival de la canción. El gran escenario al aire libre donde se celebra la fiesta de la canción; la próxima, en julio de 2028.

Consejos para visitarla

El casco antiguo se recorre a pie, pero es de adoquín y con cuestas: calzado cómodo. Ve a primera hora o a última, sobre todo los días de cruceros en verano. Muchos museos cierran los lunes, y en invierno algunas torres y miradores tienen menos horas. Para el resto de la ciudad, tranvía.

En la página de Estonia tienes la escapada a Tallin y los circuitos que pasan por la ciudad. Si prefieres que lo pensemos contigo, escríbenos desde tu viaje.

Preguntas rápidas

¿Qué no hay que perderse en Tallin?

La plaza del Ayuntamiento, la subida a Toompea con los miradores de Kohtuotsa y Patkuli, la catedral de Alejandro Nevski, un tramo de la muralla y, fuera del casco antiguo, Kadriorg.

¿El casco antiguo de Tallin es Patrimonio de la Humanidad?

Sí, desde 1997. Conserva buena parte de la muralla medieval, sus torres y el trazado de calles de cuando era una ciudad de comerciantes del Báltico.

¿Cómo se llega a Kadriorg desde el casco antiguo?

Andando, en una media hora, o en tranvía en unos diez minutos. En el parque están el palacio barroco y el museo de arte Kumu.

¿Se puede subir a las murallas de Tallin?

Sí, a algunos tramos y torres, como la zona de las torres de las Doncellas. Las horas y las entradas cambian según la temporada; te las confirmamos al preparar el viaje.

Tallin, unos días o de paso

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Publicado en octubre de 2026. Si cambian precios o condiciones, lo actualizamos aquí.

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